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Hepatitis virales, con una muestra de sangre se las puede detectar

Las hepatitis víricas inflaman el hígado y causan enfermedades como el cáncer hepático

Cuando se escucha la palabra hepatitis, habitualmente lo primero que se nos dibuja en la mente es a una persona con coloración amarilla en la piel y ojos (en la esclera, que es la parte blanca de este órgano). Sin embargo, no todos los tipos de Hepatitis provocan esta sintomatología, según afirma el hepatólogo Javier Mora, colaborador externo.

En la actualidad, existen al menos 5 tipos de hepatitis (A, B, C, D y E) y, aunque algunas de ellas dependen de la otra para surgir, cada una tiene su forma de contagio y manera de manifestarse en el paciente. La única similitud que guardan entre sí, es la manera de detectarlas, es decir, a través de un examen de sangre realizado en un laboratorio.

 

“Tan solo con una muestra de sangre, extraída de manera intravenosa, se puede saber si el paciente tuvo o aún tiene el virus, o si el cuerpo desarrolló los anticuerpos necesarios contra la infección… Es una prueba fácil, rápida e indolora, que se puede realizar en cualquier hora del día, ya que no es necesario estar en ayunas”, afirma Fabricio Echeverría, Laboratorista Clínico de Labs.

En total, hay 9 pruebas básicas de sangre que detectan cada una de estas afecciones, tales como la Hepatitis A IgG e IgM, Hepatitis B antígeno (HBS AG), Hepatitis B anticuerpos (HBS AC), Hepatitis B Antic core IGG, Hepatitis B Antic core IgM, Hepatitis C Antic HCV, Hepatitis C Antic W Blott, Hepatitis D IgM anticuerpo, Hepatitis D HDV AG.

De acuerdo a los expertos del laboratorio Labs, acreditados bajo la norma ISO 9001:2015, cada una de estos exámenes tienen un fin específico, que ayudarán al médico a detectar el tipo de virus y aplicar el tratamiento eficaz en cada persona. Por ejemplo, para detectar la Hepatitis A, el doctor solicitará la prueba Hepatitis A IgG e IgM, para determinar si el paciente efectivamente tuvo (o tiene) dicha afección y si creó o no anticuerpos para la misma.

En el caso de la Hepatitis B (VHB), que se divide en hepatitis aguda y hepatitis crónica, existen varias pruebas para detectar el virus, tales como la Hepatitis B anticuerpo (HBS AC) y hepatitis B antígeno (HBS AG). La primera indica si la persona ha desarrollado los anticuerpos necesarios contra la proteína del VHB; mientras que, la segunda sirve para diagnosticar la infección ocasionada por el virus. Si da positivo, esto indica que el paciente está contagiado.

Por otra parte, la prueba de Hepatitis B Antic core IgG indica los cuerpos de memoria que guarda el organismo (luego de la exposición al virus); a diferencia del examen Hepatitis B Antic core IgM, que proporciona información sobre los anticuerpos contra una proteína del virus, encontrada en la etapa inicial de contagio de la VHB aguda.

En lo que se refiere a la Hepatitis C (VHC), conocida como la más silenciosa de todos estos virus (por tener características asintomáticas), se realizan las siguientes pruebas: Hepatitis C Antic HCV, que detecta los anticuerpos contra la hepatitis C (e indica que la persona ha sido contagiada por el virus). Además, se cuenta con la prueba de Hepatitis C Antic W Blott, que sirve para detectar proteínas específicas del virus y determinar la presencia del VHC en el cuerpo.

Para detectar si alguien tiene hepatitis D (VHD), es importante aclarar que el paciente primero debe haber adquirido hepatitis B (VHB), sea de manera simultánea o con sobreinfección. Es decir, el uno necesita del otro, motivo por el cual son consideradas infecciones más severas.

Ante esto, las pruebas para detectarlo son: Hepatitis D IgM Anticuerpo y Hepatitis D HDV AG. La primera indica la presencia de anticuerpo en la etapa aguda del virus. Mientras que, la segunda, mediante una proteína del virus, nos indica la presencia de la infección en el organismo.

Por ello, “es importante poder detectar el tipo de virus de la hepatitis que está causando la infección, a través de una prueba de laboratorio, para evitar su propagación y elegir el tratamiento adecuado”, recalcó el Dr. Javier Mora.

Dato importante

Según datos de la OMS, “se estima que 296 millones de personas padecían infección crónica por el virus de la hepatitis B en 2019, y cada año se producen 1,5 millones de nuevas infecciones”. La organización añade que, durante el mismo año, “la hepatitis B causó unas 820.000 muertes, principalmente por cirrosis o carcinoma hepatocelular (cáncer primario del hígado)”.


Fuentes: Labs, Dr. Javier Mora, OMS, https://bit.ly/3PUz4PO.

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